viernes, 22 de julio de 2022

Porque mis ojos te contemplan

 

Las campanas de una iglesia lejana sonaron por la tarde y parecían detenerse en el tiempo. Ellas venían de un lugar de muchos años, quizá en los comienzos del siglo pasado. El eco de su tañer se escuchaba a pesar de la distancia, el sonido viajaba y ahora me importa, pero yo estoy en cama guardando salud, guardando el sueño que pretende llevarme al limbo. Sin embargo, el dolor me detiene y su compañía no deja que prosiga al cortejo de mis deseos.

El sabor amargo del brebaje no me deja en paz, los continuos dolores adormecidos en un pequeño espacio de mi ser son los que ahora salen libres para recordarme que no estoy dormido pero que necesito descanso. Pero no me trae abajo el que mi pensamiento esté preso porque  entonces me libero, porque en ello no da tregua mi esperanza que al final es más fuerte que la compañía que detesto. Anhelo las caricias que están lejos, aquellas que ignoran la quietud de un abrazo o las miradas que recuerdan el inicio de un singular pasado. Entonces la vida si se veía plena, el beso apasionado no tenía cabida para terminar en algo más que palabras. ¡¡Qué tremendos se manifiestan los recuerdos!!

Ahora estoy solo, me alimento de historias figuradas, amo, encuentro lo que pienso porque podría ser real ahora que mi sentimiento a todas luces es verdad. Toco con mis ojos a las flores y arrebato en mi mano su alma. Las cuido queriendo así que no se vayan nunca y me sería imposible no querer amarlas. La fortaleza de mi ser, me conmueve y me alegra su existencia porque sus deseos para enfrentar lo que viene, no me van a amilanar pero no sé todavía por cuánto tiempo.

Ya la lucha está dispuesta, no se me puede acabar el mundo porque está en los anales de la historia sufrir sin motivos, querer sin que te quieran o morir sin que a la muerte te lo pida, es de reflexionarlo. Mejor hubiera sido bueno vivir con el escudo y la espada del guerrero fiero e indomable. Así nuestras suertes tendrían motivo y siempre mostraríamos el orgullo triunfante. Pero no es así como sucede, entiende tú que me lees, considera que estás aquí, en la tierra de los vivientes…

Pienso en Dios, no lo veo  y solo sé que está conmigo, es suficiente ahora para mí que Él me entienda. Hay cuánta razón cuando se dice que el alma que espera no será defraudada y aun cuando tus fuerzas te hagan pisar el hogar de los invisibles, Él si estaría feliz en recibirme, no me cabe la menor duda.

En el transcurrir de estos momentos siento que las campanas ya no se escuchan, se han silenciado porque el sueño de otros tiempos ya ha terminado. Mi alma vuela al infinito, no tiene el final de mis historias burdas que durante mucho tiempo callaron, quizá porque ya he pasado a mejor vida o será tal vez, porque mis ojos te contemplan... 

Roque Puell López Lavalle

Link:  https://www.youtube.com/watch?v=lPfU7OEfBm8

No hay comentarios:

Publicar un comentario